La falta de cine, lleva a que la gente se refugie en sus hogares, para disfrutar de una película, ya que de otra manera no lo pueden hacer, que se pierda la cultura de disfrutar una película, tanto nacional como internacional, y aumenta la piratería de películas, porque es la manera mas rentable para poder continuar disfrutando de el cine en casa.
El hecho de no tener un cine en la provincia me impide disfrutar una de las cosas que más disfruto, no me permite poder compartir un estreno. El cine nos enriquece culturalmente, desde todos los aspectos, nos muestra culturas internacionales, expone la nuestra, realiza denuncias sociales o simplemente puede servir como un perfecto entretenimiento,
Se complica mucho el hecho de no tener un cine en la provincia, para poder inculcar a las nuevas generaciones ver cine sin un cine, ya que el habito se pierde, y mas en una lugar donde gran parte de la sociedad no realiza viajes periódicamente para poder ver una película, entonces cuál es la salida, alquilar una película o comprarla pirateada en alguna de las calles del microcentro, lo que lleva a las personas a escoger por la segunda opción, ya que el precio es el mismo pero si la compramos pirateada tenemos la ventaja de poder quedarnos con ella,. Esto desfavorece totalmente la producción de películas, mas que nada nacionales y las salas de cine.
La ultima vez que vi una película en la pantalla grande fue en espacio 73, vi Robin Hood, una historia que realmente siempre me apasiono, uno de mis libros preferidos de la infancia (junto con Los tres Mosqueteros y Peter Patan), la calidad de la sala de cine no fue la mejor, pero eso no me molesto por la calidad de la película. Cuando vi la película me sorprendió, ya que no era la historia que pensaba ver, el filme contaba la historia anterior a la que todos conocemos, como es la vida de Robin Hood antes de ser famoso por robarle a los ricos para darle a los pobres. Esto es lo espectacular del cine, esperar ver algo y ver algo totalmente diferente, que te sorprenda el director con una buena historia que quiere ser contada.