El Surrealismo surgió con los poetas André Breton y Philippe Soupault, quienes fundaron la revista “Littérature” en 1919, sin embargo no se publicó el primer “Manifiesto Surrealista”, hasta 1924, en el que Breton decía:
“Surrealismo es automatismo psíquico puro, por cuyo medio se intenta expresar, verbalmente, por escrito o de cualquier otro modo, el funcionamiento real del pensamiento”
Este movimiento trata de plasmar el mundo de los sueños y el subconsciente, sin que intervenga la razón y la lógica, es por eso que su significado se deriva de dos raíces griegas: sub. que significa por debajo y realismo que implica lo que realmente es, o sea, la realidad.
Sus principales representantes fueron: Salvador Dalí, que fue un pintor español, que se caracterizo por la utilización de elementos que lo luego pasaron a representarlo, como los relojes y las hormigas; y René Magritte fue un pintor belga que pretendía con su trabajo cambiar la percepción precondicionada de la realidad y forzar al observador a hacerse hipersensitivo a su entorno.
En lo personal elegí esta vanguardia del siglo XX porque me pareció realmente interesante el papel que juega la imaginación y principalmente la capacidad de sus autores -tanto escritores como pintores- para poder plasmar y transmitir las imágenes de los sueños, del subconsciente, la magia y la irracionalidad de los mismos, tal cual eran, sin dejarse corromper por la lógica o la razón.